Y bien, ¿cuánto ha pasado desde que escribí algo decente que no fueran notas que daban a conocer que todavía continuaba con vida?.
Pues sí, sigo con vida. Estoy en el último mes del segundo semestre y relativamente me ha ido bastante bien en la escuela, sigo sin acostumbrarme de todo a las nuevas personas, que se dicen tan maduras pero son todo lo contrario (maldítos ricos bastardos que se dan el lujo de tirar material tan caro), en fin. Continúo con mis clases de japonés con nuevas aspiraciones, dos becas, una para perfeccionar el idioma con todo pagado a Japón por un año, siempre y cuando se saque la excelencia en el examen debido, y el otro es un intercambio con una universidad que lleve el mismo plan de estudio, pero sólo por un semestre.
Nuevamente me he quedado un poco corta en inspiración, el mes pasado todo el tiempo estuve como soñando, casi apática, ¿dónde habrá quedado mi musa?, me ganó un cansancio terrible, llegaba a casa, dormía, hacía trabajo, dormía y me quedaba en la computadora un rato, dormía y me despertaba a las 5 de la mañana para ir a clases, dormía 20 minutos antes de ir a la escuela. Parecía que nunca tenía descanso.
Pero ya pasó...eso parece.
Todo anda "bien" en la familia, paso menos tiempo en casa, así que me entero menos de los problemas.
De amor ni hablemos, no entendí en dónde me quedé, ni con quién quedé, absolutamente nada.
"¿Y tienes novio?"
"si"
Es lo que puedo decir para quitarme de encima a esos mocosos con las hormonas disparadas. No molesten, no estoy de humor...no entiendo si estoy de humor para eso. Creo que ahí fue donde quedó un poco de mi inspiración. Trabajo en eso, no es mi prioridad, es un complemento. Sin embargo, he encontrado algo que me llama nuevamente, que me hipnotizó nuevamente...

Y mi antigua afición regresó por cosa de kami-sama, la música...no cualquier música, la música clásica, esa música que sin necesidad de palabras cuenta historias fantásticas, todo está en el sentimiento que le da el intérprete a la partitúra, el hecho de que la entienda y pueda transmitir todo a el público que lo escucha...me hubiera gustado tanto practicar algo así desde temprano...y no descartaré el hecho de que lo pueda realizar tarde o temprano.
Pues sí, sigo con vida. Estoy en el último mes del segundo semestre y relativamente me ha ido bastante bien en la escuela, sigo sin acostumbrarme de todo a las nuevas personas, que se dicen tan maduras pero son todo lo contrario (maldítos ricos bastardos que se dan el lujo de tirar material tan caro), en fin. Continúo con mis clases de japonés con nuevas aspiraciones, dos becas, una para perfeccionar el idioma con todo pagado a Japón por un año, siempre y cuando se saque la excelencia en el examen debido, y el otro es un intercambio con una universidad que lleve el mismo plan de estudio, pero sólo por un semestre.
Nuevamente me he quedado un poco corta en inspiración, el mes pasado todo el tiempo estuve como soñando, casi apática, ¿dónde habrá quedado mi musa?, me ganó un cansancio terrible, llegaba a casa, dormía, hacía trabajo, dormía y me quedaba en la computadora un rato, dormía y me despertaba a las 5 de la mañana para ir a clases, dormía 20 minutos antes de ir a la escuela. Parecía que nunca tenía descanso.
Pero ya pasó...eso parece.
Todo anda "bien" en la familia, paso menos tiempo en casa, así que me entero menos de los problemas.
De amor ni hablemos, no entendí en dónde me quedé, ni con quién quedé, absolutamente nada.
"¿Y tienes novio?"
"si"
Es lo que puedo decir para quitarme de encima a esos mocosos con las hormonas disparadas. No molesten, no estoy de humor...no entiendo si estoy de humor para eso. Creo que ahí fue donde quedó un poco de mi inspiración. Trabajo en eso, no es mi prioridad, es un complemento. Sin embargo, he encontrado algo que me llama nuevamente, que me hipnotizó nuevamente...

Y mi antigua afición regresó por cosa de kami-sama, la música...no cualquier música, la música clásica, esa música que sin necesidad de palabras cuenta historias fantásticas, todo está en el sentimiento que le da el intérprete a la partitúra, el hecho de que la entienda y pueda transmitir todo a el público que lo escucha...me hubiera gustado tanto practicar algo así desde temprano...y no descartaré el hecho de que lo pueda realizar tarde o temprano.
1 comentario:
La madurez, no implica desperdicio o no tiene que ver más bien con asumir nuestros actos o la falta de ellos
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